Feb
2013
Crianza con apego
Crianza con apego, crianza con respeto… yo siento que son sinónimo de crianza con amor.
Es triste ver lo desapegados que estamos como sociedad de nuestros bebés cachorros, que llegan tan vulnerables a este mundo. Lo único que necesitan son los brazos de mamá, la teta de mamá, el cuerpo de mamá, el calorcito de mamá, el corazón de mamá… no el cochecito, o la cuna, o los brazos bienintencionados de abuelas, tías, vecinas…
Es peligroso ver lo desapegados que estamos como sociedad de nuestros bebés cachorros… nuestros niños son el futuro. Se habla mucho de los derechos del niño a ir a la escuela, a llevarlo al médico. Pero poco se habla de su derecho a estar cerca de mamá todo lo que el bebé necesite, de tomar la leche de mamá todo lo que el bebé necesite… Un bebé que recibe y mama buen amor, es un ser humano que en el futuro sabrá darlo.
Vivimos en una sociedad acelerada, competitiva, despiadada… Las licencias maternales duran 90 días, lo que no significa que las mamás estén hasta los 3 meses de un bebé, en el mejor de los casos. A partir de ahí, a buscar guardería, niñera, y “que por Dios tengamos suerte y sean buena gente”. Es una mezcla de no importarle a quienes tienen en sus manos el poder de hacer leyes, y de no convenirle a las empresas y empleadores una licencia maternal más extensa. Y en el medio, una madre y un padre que hacen lo que pueden, y un bebé que cae en un sistema en el que no tiene un verdadero lugar.
Vivimos en una sociedad consumista, que a padres y madres que desean lo mejor para su hijo le prometen la mejor cuna del mundo, el cochecito más cómodo, la mamadera más parecida a la teta de mamá, la leche de fórmula “igual” a la leche de mamá… la de empresas que quebrarían si tuviéramos más naturalizado que nuestros bebés duerman con sus padres (a mí me regalaron una cuna que usé poco y nada), que pueden estar en los brazos de mamá (sin culpas) con un “pedazo de tela” (portabebé), y tomar toda la leche de mamá que es lo más nutritivo…
En realidad, si escuchamos a nuestros corazones… todo es mucho más simple de lo que parece. Lo único que los bebés y niños necesitan de verdad, es buen amor. Ni los juguetes más caros ni con más sonidos ni luces, ni las mejores cunas, ni el más cómodo cochecito…
La crianza con amor sale del corazón, y eso no se vende ni se publicita en ningún lado…
